sábado, 21 de febrero de 2009

Porque esterilizar a nuestros gatos





La castración (machos) o esterilización (hembras) es una operación que suprime las glándulas genitales y que se efectua solamente por un veterinario diplomado y bajo anestesia general.
La castración bloquea la producción de hormonas sexuales que se realiza en esas glándulas, haciendo desaparecer así el instinto sexual. Ni los machos ni las hembras sufren con la intervención en sí, sino al contrario: el resultado se revela muy positivo para el animal.
En hembras, existe un método de tratamiento hormonal alternativo: la píldora para gatas. Dicho tratamiento NO debe ser empleado durante un largo periodo ya que provoca a menudo una inflamación del útero e incluso tumores en las mamas, por lo que debe ser considerado por lo tanto, una solución estrictamente temporal. No es tampoco definitivo, ya que una vez terminada su administración, el celo vuelve a aparecer.
Las inyecciones de hormonas se practican cuando se desea reprimir el celo durante un periodo más largo (de 3 a 12 meses). El ardor sexual se puede también moderar con las hormonas.
De todas formas, ninguno de estos tratamientos debe ser administrado durante un periodo de tiempo largo. La solución más fiable es esterilizar/castrar a tu gat@.

¿POR QUÉ ESTERILIZAR?
La esterilización/castración es altamente aconsejada por muchas razones importantes:
* Al suprimir el instinto sexual, la esterilización permite un control de los nacimientos de la población felina. Una gata puede tener cachorros desde los pocos meses de edad. Después de sólo dos meses de gestación, trae al mundo de 3 a 8 pequeños y, si las circunstancias lo permiten, podrá ser de nuevo fecundada solo 14 días después!
Este ejemplo explica hasta qué punto los gatos son prolíferos e invita al ser humano a reflexionar. Aquellas personas que han visto en qué condiciones miserables viven los cachorros o gatos jóvenes y los ejemplares de mayor edad de muchos lugares, admitirán seguro que la esterilización/castración es una medida realmente necesaria.
* Para los gatos que tienen acceso al exterior, esta intervención les hace perder las ansias de vagabundear buscando emparejarse sin descanso y, por tanto, las posibilidades de perderse o sufrir un accidente en el exterior también se ven afortunadamente muy disminuidas.
* Los gatos castrados y las gatas esterilizadas se vuelven en la mayoría de los casos más tranquilos y se pelearán menos con sus conjéneres, evitando así herir y ser agredidos a veces de manera muy grave. Un gato que sufre el celo tiene un aspecto desmejorado, está más delgado que de costumbre, se llena de parásitos y, en muchas ocasiones, aparece con un gran número de heridas por peleas y enfrentamientos. En cambio, un gato castrado está en su mejor forma física y psíquica. Su pelo presenta un buen aspecto y su situación psicológica es equilibrada.
* Los problemas de marcaje se aminoran y en la mayoría de los casos desaparecen. Las marcas de orina, cuya olor es muy fuerte y difícilmente soportable, no aparecen.
* Los riesgos de contagio de enfermedades transmitibles por vía sexual (Leucemia Felina, Inmunodeficiencia Felina...), se minimizan.
* La esperanza de vida de un gato castrado es de 20 años, mientras que la de uno que no lo está es solamente de 10 años.
* No esperes para castrar a tu gato o esterilizar a tu gata, si empiezan a vagabundear, conservarán esta costumbre incluso después de la castración. Las hembras pueden ser castradas desde los 5 meses a los 12 meses de edad y, pese a la creencia, no es necesario que hayan pasado su primer celo. Tampoco es cierto que para su salud haya que dejarlas criar al menos una vez, es una creencia errónea, ya que ningun principio médico exige que tengan descendencia al menos en una ocasión por el bien de su desarrollo o de su salud. Bien al contrario, la esterilización les ahorra a menudo infecciones de ovarios y de útero. Nunca es tarde para castrar un gato, se puede realizar la operación en gatos adultos con ya varios años de edad. En general la operación les sienta bien e incluso les "rejuvenece".
* Incluso las gatas de cría que han tenido problemas en los partos deben ser esterilizadas, ya que esas complicaciones pueden ser debidas a un defecto fisiológico y la esterilización evitará que sus pequeñas hereden este problema.
* El riesgo de la operación es casi nulo hoy en día gracias a las nuevas técnicas de intervención y a la anestesia. Esta operación es actualmente rutinaria ya para todos los médicos veterinarios.

El cruce de una gata y su descendencia
da como resultado una producción de:

420.000 ejemplares en 7 años!

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